me recomendaron dejar de pedir deseos

solo el pasado morirá al caer

primor de apariciones,
el destino siempre tan espontaneo

me compré una pulsera
le pedí dos deseos:
que caigan los deberes
y que reinen los frutos

era un bicho de corral
solo un suspiro en silencio
una gota de sudor que nadie vio caer

le brotaban los colores
le sobraban los colchones

era el cielo su silbido
era tiempo de ser especial, en cierto grado

la respuesta de por sí es complicada
por esto, por lo otro
porque son cosas distintas

le dijo cuatro cosas cortísimas
(entendemos que no hay poder)

te escribo todo esto mientras el no para de hablarme de vos

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *